¡Sí a la independencia!

Álex Martínez Vidal
Desde Barcelona me dedico al diseño gráfico, web y al branding en Copymouse Studio.

 

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Después de todo lo que he vivido estos últimos años creo firmemente que la independencia es la mejor opción. Incluso me atrevería a decir que la única. ¿Pero este blog no es de marketing online, diseño y proyectos digitales? ¡Sí! No voy a hablar de política, que no cunda el pánico. Me estoy refiriendo a la independencia de tu proyecto digital. Y por proyecto digital me refiero a la web de tu empresa/marca y en definitiva: a tu presencia online.

Introducción

En los últimos años, desde que las redes sociales hicieron su gran boom, una pregunta ha estado en el aire en numerosas ocasiones: si en facebook (o cualquier otra red social) puedo tener el perfil de mi empresa con la información de contacto, a mis seguidores y además puedo publicar contenido ¿Por qué tengo que tener una web?

La respuesta es muy sencilla: ¡Para ser independiente!

Tienes que tener tu propia web porque ese es el lugar al que deben ir a parar todas tus comunicaciones: tu campamento base. Si de repente facebook decide cerrar ¿Qué pasa con toda la presencia digital de tu empresa? Pues que se va a la mierda. ¿Y si la red social de turno decide sancionar tu página por lo que sea? Pierdes TODA la info sin posibilidad de hacer nada, porque todo ese contenido nunca ha sido tuyo, nunca has tenido el control sobre él ni ha estado alojado en tu servidor.

Beneficios de la independencia

Libertad

Ser el amo y señor de tu contenido, arquitectura y estructura web te da libertad para crearla y dirigirla a cumplir los objetivos que más te convengan. Esa es la gran ventaja de comunicar a medida cualquier mensaje sin depender de los límites técnicos de facebook o cualquier otra red social. Tener la libertad de ‘decirle’ al usuario lo que quieres, como quieres y cuando quieres. En facebook –por poner un ejemplo– no puedes tener un lightbox (ventana emergente) de registro de usuarios, tus publicaciones son visibles durante poco tiempo en el muro de tus seguidores y tiene infinidad de limitaciones.

Diseño

Si tu presencia online está únicamente en una red social el diseño se verá limitado a sus reglas del juego y estará tallado por el mismo patrón que el resto: foto de perfil, cabecera, colores (en el caso de twitter por ejemplo), las imágenes que puedas subir para acompañar tus publicaciones y poco más. Si en cambio tienes tu propia web, podrás controlar cada detalle y comunicar tu marca como realmente quieres al 100% colocando las imágenes al tamaño que desees, las llamadas a la acción que consideres y en definitiva: transmitiendo el valor de tu marca como te interese sin estar limitado por terceros.

Análisis

Las diferentes redes sociales cada vez tienen más estadísticas de tus publicaciones pero ni por asomo son comparables con las métricas de Google Analytics aplicadas con criterio a tu web. Digo Google Analytics porque es el más normal, pero puedes complementarlo con otras herramientas como Yandex, que te dan unos excelentes mapas de calor, cosa que Google Analytics no tiene, ya lo comentaré en otro post. En definitiva, con los conocimientos adecuados puedes medir todo lo que pasa en tu página y conocer mejor a tus usuarios/clientes, dirigir su atención hacia tus objetivos y sobretodo: analizar estos resultados para luego aplicar cambios y establecer un ritmo de mejora constante.

Aunque no tengas ni idea de Google Analytics te aconsejo que desde el día 1 de crear tu web o blog des también de alta una cuenta e implementes el código de Google Analytics a tu web. Luego ya aprenderás o contratarás a un profesional para interpretar todos esos datos. Es la manera de tener todo lo que ha pasado desde el minuto 1 en tu rincón digital y te permitirá entender tu proyecto y mejorar resultados en un futuro.

Recoge los datos, ya los analizarás.

Si quieres saber más sobre el tema puedes leer este fantástico post: Analítica web para principiantes.

Propiedad

Como he comentado anteriormente, si la red social en la que decides volcar toda tu comunicación decide cerrar, desapareces. ¡Sin más! Imagina que de repente Zuckerberg se vuelve loco y se gasta todo el dinero de facebook en comprar Canadá para hacer una macrofiesta con enanos y suecas culturistas. ¡Ya la hemos liao! Evidentemente es una exageración, no hay tantos enanos ni suecas culturistas como para llenar Canadá. En fin, bromas a parte: teniendo una web propia puedes hacer copias de seguridad y asegurarte de que decisiones de terceros no afecten a tu presencia online.

Proyección

Tener una web alojada en un dominio propio con buen contenido te permite crecer y evolucionar hacía donde tú quieras. Va relacionado con la libertad, pero en realidad la proyección es más potente, porque tener una web prestigiosa sobre un sector o tema (nicho) en concreto te da poder para crear futuras ramas de negocio.

Ejemplo: tienes una web informativa sobre tu negocio –pongamos que una floristería– en la que informas de tus productos, dirección, servicios, etc… Un paso más podría ser crear una comunidad, un área privada para resolver dudas de tus clientes o convertir tu web ya existente en una tienda online.

Posicionamiento

Basar tu presencia online en una red social te permite posicionarte por tu nombre, pero tener tu propia web te permite posicionarte en Google además de por tu nombre, por cada servicio o temática que interese potenciar. Además, tener una web bien estructurada en Google le dará antigüedad y autoridad a tu dominio y tu marca tendrá mucha más presencia que otra que esté empezando.

Ejemplo: vuelvo con la floristería. Si mi empresa se llama ‘Floristería Cascaya’ (me lo acabo de inventar…) todos los que me busquen por ‘floristeria cascaya’ en Google me encontrarán, ya tenga una página en facebook, goolge+ o una web propia.  Hasta aquí no habría ninguna diferencia entre tener una web propia o una página en una red social. Ahora bien, tener una web propia, y aquí es donde viene la diferencia, me permitirá crear una página dentro de mi web que se llame ‘servicios’ y dentro de ésta, crearé una página propia para cada servicio: ramos a medida, asesoramiento, flores para bodas, etc… La probabilidad de que te encuentren en Google por cada uno de estos conceptos –si haces un buen trabajo de SEO– es mucho más alta que si solo tienes la página principal de tu marca. Cada una de estas páginas de servicio debería tener una imagen, un texto bien trabajado describiendo el servicio y una llamada a la acción bien clara: un formulario de contacto por ejemplo. Esto ya lo definiré mejor en otro post, me lo apunto.

Conclusión

No utilices tu marca para crear contenido para las redes sociales y terminar dependiendo de ellas, utiliza las redes sociales para comunicar tu marca y llevar a los usuarios a tu web. Las redes sociales son un megáfono que permite que tu mensaje llegue más lejos, una gran herramienta, pero nunca deben ser el fin, sino el medio, un enlace entre posibles lectores/suscriptores/clientes y tu web o blog, tu campamento base.[Tweet “Las redes sociales no deben ser el fin, sino el medio para atraer usuarios a tu web.”]

Se me han ocurrido estos seis beneficios pero seguro que hay muchos más. ¿Se te ocurre alguno?

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